Cuando prescribe una deuda con la Seguridad Social

El período de prescripción de las deudas con la Seguridad Popular es de 4 años, así como establece la Ley General Tributaria y, una vez cumplido, la Administración no puede regresar a reclamar el importe. Este período empieza a contarse desde la finalización del período predeterminado reglamentariamente para realizar en frente de la deuda.

Entre las deudas que prescriben a los 4 años están las similares con el pago de cotizaciones y las sanciones impuestas por el incumplimiento de la normativa de la Seguridad Popular.

¿Cuándo vencen las deudas de la Seguridad Popular?

Según lo preparado en el producto 42 del Reglamento General de Recaudación, las deudas con la Seguridad Popular caducan a los 4 años.

No obstante, la clave es entender qué género de deuda disponemos para comprender desde cuándo comienza a computar el período de 4 años.

¿Cuándo se interrumpen los plazos?

La interrupción de los plazos en la situacion de deudas contraídas con la Seguridad Popular, va a poder generarse por causas ordinarias o concretas.

Las primeras, las ordinarias, mencionan a materias como las reclamaciones extrajudiciales del acreedor, cualquier acto de reconocimiento de la deuda del moroso o por distintos procesos relacionados con los Juzgados.

¿Caducan las deudas con la Seguridad Popular?

Sí. Todas y cada una de las deudas tienen período de prescripción, y las deudas con Hacienda y la Seguridad Popular no son una salvedad.

De la misma prescriben las deudas con Hacienda, las deudas con la Seguridad Popular asimismo tienen prescripción.

¿Cuándo se considera incobrable una deuda de la Seguridad Popular?

Se clasificarán administrativamente como créditos incobrables:

  • Esos que no hayan podido ser pagados en su integridad una vez concluido el trámite de ejecución contra los recursos y derechos populares y embargables de la sujetos causantes, si bien no hubiesen sido adjudicados a nuestra Tesorería General de la Seguridad Popular o a un tercero.
  • Créditos que no tienen la posibilidad de hacerse efectivos en su integridad en el momento en que los únicos recursos o derechos populares del responsable de la deuda solo tengan la posibilidad de ofrecer rincón a capital siguientes de cuantía notoriamente deficiente para su cancelación, sin perjuicio de las consecutivas rehabilitaciones que procedan a los efectos de utilizar estos capital al pago de la deuda.

Deja un comentario