Que hacer cuando orquídea pierde flores

En el momento en que las flores de tus orquídeas acaben su ciclo vital, puedes recortar sus tallos florales a fin de que logren regresar a florecer. Hay incondicionales y opositores de esta técnica, tal como usted mismo. Sencillamente te contaremos de qué manera llevarlo a cabo si optas por la opción de corte.

Mira sus raíces

Este paso es demasiado esencial en el momento en que una orquídea está bien hidratada. Sus raíces son verdes. En el momento en que una orquídea sigue en un estado menos conveniente, sus raíces empiezan a comprar un color gris o plateado. Hay que estudiar a distinguir realmente bien para entender lo que precisan. ¡Es un punto clave a fin de que vuelvan a florecer!

Es muy simple lograr que las hojas luzcan refulgentes, sin polvo ni nada que las seque en el momento en que comienzan a medrar. Una vez por semana, dale cinco minutos a tus flores y con algo de algodón y unas gotas de limón, recorre las hojas de la flor a fin de que luzcan lumínicas y sanas. ¡Es escencial tratarlos con amor!

Puedes supervisar la humedad

Las orquídeas medran mejor en propiedades del ambiente muy húmedas pues hay menos movimiento de aire y por ende menos evaporación de agua. Idealmente, el nivel de humedad del ámbito debería lograr entre el 60 % y el 80 % si andas cultivando orquídeas. Al tener un invernadero, va a tener un mayor control de los escenarios de humedad y se asegurará de que sus plantas absorban la cantidad adecuada de humedad que se requiere para eludir la deshidratación.

Las orquídeas precisan luz para subsistir, pero no les agrada la exposición directa a la luz del sol, con lo que es fundamental ponerlas en la sombra que aún les dé la luz que precisan. Con los invernaderos, puede emplear lonas de sombra o persianas enrollables para resguardar sus plantas de la luz del sol directa.

Fertilizante concreto

El fertilizante concreto lo puedes conseguir en cualquier floristería, vital en el precaución de las orquídeas en el momento en que se caen las flores, en tanto que sin él la floración sería prácticamente irrealizable.

Frecuenta venir en forma líquida, en tal caso solo hay que añadirlo al riego siguiendo las normas del desarrollador.

Los contrastes de temperatura algunas semanas antes de la primavera benefician la floración. Lo preciso es que oscile diez grados entre la mínima nocturna y la máxima nocturna, y que no sea inferior a 15 grados ni mayor a 30.

Iluminación y riego, cuidados de las orquídeas tras la floración que no tenemos la posibilidad de olvidar

Si bien pensamos que, tras la floración, la orquídea no requiere luz, ¡solamente lejos de la verdad! Esta familia botánica es, por norma general, una enorme demandante de luz. De ahí que, con flores o sin ellas, va a haber que proseguir con esos baños de sol positivos para ella. No confundamos la luz con la luz del sol directa. En verdad, este último les resulta amenazante puesto que puede abrasar las hojas.

Lo que no tenemos la posibilidad de pasar por prominente es el patrón de riego que tengamos con nuestra orquídea. Charlamos de plantas que precisan ser regadas, en dependencia de las condiciones de cada sitio, así sea una vez por semana o cada un par de semanas a lo largo de la temporada de floración. Con la caída de las flores, van a ser las raíces las que nos señalen cuándo llegó el instante. Si toman un tono plateado, es hora de regresar a sumergirlos en agua. Bastante precaución con el riego, en tanto que es uno de los más importantes fundamentos por los que muere una orquídea. Los riesgos del exceso de riego en orquídeas son, muchas veces, irrecuperables. Conque siempre y en todo momento es preferible quedarse corto que abusar.

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